25 de agosto de 2026 | Montemorelos, Nuevo León | Helena Corona

A lo largo del verano, más de 40 mil niños y adolescentes de entre 4 y 15 años participaron en la Experiencia Bíblica de Vacaciones (EBV), desarrollada en iglesias del norte de México bajo el tema “El Cofre de los Tesoros”. En diferentes semanas, cada iglesia brindó a los participantes un espacio de aprendizaje, convivencia y crecimiento espiritual, donde, a través de historias, dinámicas y actividades, aprendieron acerca del arca del pacto, el carácter de Dios y su plan para sus vidas.


El sacerdote Aarón narra a niños y adolescentes sus actividades mientras les muestra los elementos del “Cofre de los Tesoros”: el Arca del Pacto, el propiciatorio, las tablas de la ley, la vara de Aarón y el maná, como parte de las enseñanzas de la Experiencia Bíblica de Vacaciones. [Fotografía: Facebook Adventistas Ferrocarril]

Para recibir a cada asistente, numerosas iglesias realizaron previamente una dedicada labor de preparación, con el propósito de ofrecer espacios adecuados para aprender y reforzar las enseñanzas bíblicas. Durante la semana, los niños y adolescentes escucharon, jugaron, degustaron alimentos y elaboraron diferentes actividades mediante estaciones dedicadas a la historia bíblica, juegos, alimentos, manualidades y el área del conocimiento.


Niños y adolescentes participan en la reunión general que da inicio a las actividades de la Experiencia Bíblica de Vacaciones, donde escuchan la historia bíblica y entonan cantos como parte de su aprendizaje y formación espiritual.[Fotografía: Adventistas El Pípila]

La Lic. Paty García, directora del Ministerio Infantil y del Adolescente, destaca la oportunidad que representa esta iniciativa para contribuir al desarrollo integral de las nuevas generaciones y extender sus beneficios a las familias.

“Tenemos la gran oportunidad de impactar a los niños y adolescentes para ayudarlos a desarrollar hábitos que les permitan aprender, impulsándolos a un desarrollo integral. Y no solo a ellos, sino que también sus familias sean beneficiadas, desarrollando en ellos sus talentos y la formación que les va a dar un mejor futuro”, expresó.

La música juega un papel muy importante ya que cada día los niños aprendían un canto relacionado con el tema ayudándoles a desarrollar el lenguaje mientras memorizan verdades bíblicas y así asimilar de una manera dinámica las enseñanzas. [Fotografía: Adventistas Jireh Atongo]

El alcance de la Experiencia Bíblica de Vacaciones también involucró a las madres de familia. En varias iglesias, mientras los niños y adolescentes participaban en las actividades, el Ministerio de la Mujer ofreció cursos de cocina saludable, costura y tejido, entre otros, además de pláticas orientadas a fortalecer el aspecto espiritual y la superación personal. De esta manera, las madres tuvieron un espacio de convivencia y, al mismo tiempo, recibieron herramientas encaminadas a contribuir a una vida más plena.

En Fresnillo, Zacatecas, 20 madres visitantes participaron en las actividades preparadas especialmente para ellas y manifestaron su interés en continuar reuniéndose para seguir aprendiendo y fortaleciendo su desarrollo integral.

Los Ministerios Juveniles también desempeñaron un papel importante. Aventureros, Conquistadores y Guías Mayores estuvieron presentes apoyando las actividades de la Experiencia Bíblica de Vacaciones e invitando a los asistentes a integrarse a los clubes, con el objetivo de que los niños y adolescentes continúen participando en actividades que favorezcan su desarrollo físico, mental y espiritual.


En varias iglesias, los Ministerios Juveniles se sumaron a la Experiencia Bíblica de Vacaciones, apoyando el desarrollo de las actividades e invitando a los niños y adolescentes visitantes a integrarse a los clubes de Aventureros, Conquistadores y Guías Mayores. [Fotografía: Clubes ANT Xaris]

Con una actitud alegre y de servicio, voluntarios se sumaron a la preparación de los alimentos que niños y adolescentes degustaron durante la Experiencia Bíblica de Vacaciones. [Fotografía: Adventistas Nuevo Laredo Victoria]

La Lic. Paty García resaltó además la importancia de generar ambientes que permitan a los menores aprender, fortalecer sus capacidades y desarrollar hábitos positivos frente a los desafíos que presenta la sociedad actual.

“Hoy en día estamos inmersos en una sociedad con pantallas, con medios de comunicación que afectan el nivel intelectual de los niños, y la Experiencia Bíblica de Vacaciones les permite poder estar en un ambiente con actividades donde ellos aprenden, desarrollan sus dones, tienen más habilidades y, sobre todo, adoptan hábitos que van a beneficiar no solo a su vida, sino a su salud, a su desarrollo y a sus familias, y así integrarlos en una mejor sociedad”,

señaló.


Maestros acompañan y orientan a los niños durante las actividades manuales, favoreciendo el aprendizaje, la creatividad y el desarrollo de sus habilidades como parte de la Experiencia Bíblica de Vacaciones. [Fotografía: IASD Fundadores Acuña]

De manera especial, adolescentes también se sumaron como apoyo en las diferentes actividades de la Experiencia Bíblica de Vacaciones. Su participación les permitió poner en práctica sus habilidades y fortalecer su liderazgo mientras colaboraban en la atención y acompañamiento de los asistentes.

El desarrollo de esta jornada fue posible gracias a la dedicación, el compromiso y el amor de maestros, líderes y voluntarios que participaron en la preparación y ejecución de cada actividad. Su labor contribuyó a guiar a miles de niños y adolescentes en el conocimiento de Dios.


Equipo de maestros y colaboradores de Fresnillo, Zacatecas, que sumó esfuerzos para el desarrollo de la Experiencia Bíblica de Vacaciones.

Momentos de recreación y diversión mediante actividades que fomentaron la convivencia y el compañerismo durante la Experiencia Bíblica de Vacaciones. [Fotografía: Adventistas El Pípila]

La Experiencia Bíblica de Vacaciones se convirtió así en un espacio para fortalecer el aprendizaje, los talentos, el liderazgo y la formación espiritual de niños y adolescentes, involucrando también a sus familias y a diferentes ministerios de la iglesia en una labor conjunta. Más allá de cada dinámica, enseñanza y actividad realizada, el propósito principal fue que cada niño y adolescente tuviera la oportunidad de descubrir y experimentar personalmente el amor de Dios, reconociendo su cuidado y el plan que tiene para sus vidas.