3 de noviembre de 2026 | Montemorelos, Nuevo León | Helena Corona

Con acciones de solidaridad, empatía y servicio, integrantes de los clubes de Aventureros, Conquistadores y Guías Mayores de la Unión Mexicana del Norte participaron de la actividad Operación Bálsamo, una iniciativa de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que busca brindar esperanza y consuelo a las personas que atraviesan un duelo. Durante el 1 y 2 de noviembre, los participantes acudieron a distintos panteones de sus ciudades para acompañar a las familias que visitaban las tumbas de sus seres queridos.

La actividad se desarrolló en el marco del Día de Muertos, una tradición mexicana en la que las familias recuerdan y honran a sus seres queridos fallecidos mediante visitas a los cementerios, ofrendas y otras expresiones culturales. En este contexto, los clubes tuvieron la oportunidad de acercarse a las personas con respeto, brindar consuelo a quienes enfrentan la pérdida de un ser querido y compartir mensajes de esperanza basadas en las promesas bíblicas. 

Durante las jornadas, los participantes realizaron diversas acciones de servicio, entre ellas la limpieza y pintura de tumbas, la distribución de agua y alimentos, así como la entrega de tarjetas con mensajes de esperanza elaboradas por ellos mismos. También compartieron libros con contenidos orientados a brindar consuelo y fortalecer la esperanza.

Uno de los aspectos más significativos de la actividad fue el acompañamiento espiritual y emocional. Los integrantes de los clubes se acercaron a las familias para conversar, escuchar sus experiencias, orar con ellas y compartir cantos que les brindaran ánimo. A través de estos encuentros, transmitieron un mensaje de consuelo basado en la esperanza que ofrece Jesús.

Operación Bálsamo se realiza cada año como parte de las actividades de servicio comunitario de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, con la participación de niños desde los cuatro años, adolescentes, jóvenes y adultos que forman parte de los clubes. Esta iniciativa fomenta la empatía y la solidaridad entre las diferentes generaciones, al involucrarlas en acciones de acompañamiento a personas que viven momentos de tristeza y duelo.

Además del apoyo brindado a las familias, la experiencia dejó momentos significativos en quienes participaron. Las personas atendidas expresaron su gratitud por el tiempo dedicado a escucharlas, las conversaciones compartidas y las palabras de ánimo y consuelo recibidas.

De esta manera, Operación Bálsamo continúa siendo una oportunidad para que los clubes manifiesten su compromiso con el servicio a la comunidad, llevando a la práctica el amor al prójimo y compartiendo la esperanza que encuentran en Jesús.